Maní, huevo, leche y el resto de los 9 principales: introdúcelos temprano, uno a la vez, con cantidades diarias exactas, recordatorios amables y un registro de reacciones que tu pediatra agradecerá. Diseñado con un especialista en alergias pediátricas.
alérgenos principales cubiertos
días guiados por alérgeno
porciones paso a paso
síntomas en la lista de verificación
Las recomendaciones pediátricas han cambiado: en lugar de retrasar los alérgenos, la investigación ahora recomienda introducirlos temprano y repetidamente —a partir de los 6 meses aproximadamente—, ya que la exposición regular ayuda a que el sistema inmunitario del bebé aprenda que estos alimentos son amigos, no amenazas.

Estos nueve alimentos causan alrededor del 90% de las alergias alimentarias infantiles. El rastreador los organiza todos por ti: sin hojas de cálculo ni notas adhesivas en el refrigerador.
El plan introduce un solo alérgeno a la vez y luego programa automáticamente un descanso de dos días antes de comenzar el siguiente, para que, si aparece una reacción, siempre sepas exactamente qué la causó.
Cada día te indica la cantidad y forma exactas; por ejemplo, para el huevo: ¼ de cucharadita de yema cocida machacada el día 1, ½ cucharadita de huevo revuelto suave el día 2, una cucharadita completa el día 3. Siempre por la mañana, para que puedas observar.
Un toque para "todo bien" o registra una reacción usando una lista de verificación de 10 síntomas (erupción, urticaria, vómitos y más), un nivel de gravedad y notas libres. Todo se marca con fecha y hora automáticamente.
Una reacción leve pausa ese alérgeno por cinco días y luego ofrece un reintento suave. Los síntomas graves (hinchazón facial, dificultad para respirar) activan una guía clara para buscar atención médica inmediata y marcan el alérgeno para tu pediatra.
La constancia es lo que hace que la introducción temprana funcione, y es exactamente lo que la vida con un bebé hace difícil. El rastreador hace ese trabajo por ti.
Un suave aviso cuando toca la siguiente porción, porque "¿era el día 2 o el día 3?" no debería ser un juego de memoria a las 7 a.m.
Cada porción, fecha, síntoma y nota en una línea de tiempo clara, para que en tu próxima consulta presentes un registro en lugar de intentar reconstruirlo.
La lista de verificación de síntomas separa las señales leves (erupción alrededor de la boca, secreción nasal) de las señales de alerta (hinchazón, dificultad para respirar) y responde en consecuencia.
¿La abuela dio la porción de maní esta mañana? El plan se actualiza en vivo en el teléfono de cada miembro de la familia; sin dosis dobles, sin días perdidos.
Completa un alérgeno y su alimento se marcará automáticamente como "probado" en el historial de alimentos de tu bebé; el rastreador y la biblioteca se mantienen sincronizados.
Las ideas de recetas aptas para alérgenos facilitan la exposición repetida después de la introducción, porque "introducir temprano" solo funciona si se acompaña de "seguir sirviéndolo".
Comienza la introducción guiada hoy mismo y llega a tu próxima visita al pediatra con toda la información en tu bolsillo.